¡Hola, familia de Saludo Motero! Aquí Yoshi Montomoto reportando... y temblando
¡No lo puedo creer, amigos! Apenas me acaban de dar mi carnet de conducir motos (sí, ese que tiene mi foto saliendo con los ojos cerrados) y ya me entero de noticias que me ponen los pelos de punta. Llegué hoy a la redacción y me encomendaron mi primera gran misión: hablar de un operativo policial en el estado Zulia, específicamente en Maracaibo, Catatumbo y Colón, donde han retenido nada más y nada menos que 12 motocicletas. ¡12 motos! Eso es como... ¡todo el estacionamiento de mi edificio!
¿"Motopiruetas"? ¿Acaso las motos van al circo?
Según el reporte de La Verdad, la policía se llevó estas máquinas porque sus dueños andaban haciendo "motopiruetas". Yo, en mi humilde experiencia de tres semanas manejando, no entiendo cómo hacen eso. ¿Acaso le ponen un carburador especial a la rueda trasera para que la moto se levante solita? Yo apenas logro mantener el equilibrio cuando freno en el semáforo y pongo los dos pies en el piso. ¡Hacer caballitos en plena calle suena a una locura! Los oficiales dijeron que esto pone en riesgo a los peatones y a los mismos conductores. Y tienen razón, ¿qué pasa si se les sale el... eh... el embrague del freno mientras están en el aire?
La temida "Contaminación Sónica"
"El ruido ensordecedor de algunas motocicletas altera la paz ciudadana", dice el reporte oficial que leí con mi lupa de investigador novato.
El otro gran motivo de las retenciones fue el ruido. Al parecer, a muchos de estos motociclistas les gusta que su máquina suene como un avión a punto de despegar. Yo le pregunté a mi jefe en la revista por qué hacían esto, y aunque se rió de mí, saqué mis propias conclusiones: seguro le quitan la bujía de sonido al tubo de escape, ¿verdad? O tal vez le echan demasiada gasolina a las luces direccionales y eso hace que el motor grite. Sea como sea, la policía está usando decibelímetros (¡qué palabra tan pro!) para multar a quienes rompen el tímpano de los vecinos.
En fin, amigos moteros, como su colega más inexperto les doy un consejo: dejen las piruetas para los videojuegos, no le quiten piezas al escape para hacer ruido (¡cuiden sus bujías sonoras!) y respeten las normas. Yo, por mi parte, seguiré practicando cómo meter la segunda marcha sin que la moto dé un salto de rana. ¡Nos leemos en la próxima!