Por Paco Pistón

Saludos, quemados de las dos ruedas. Vivimos tiempos oscuros, tiempos en los que para ir a comprar el pan por una pista de tierra parece que necesitas un acorazado de 1.300 centímetros cúbicos, 160 caballos de potencia, radares de proximidad y una pantalla TFT con más pulgadas que el televisor del salón. Por eso, cuando los rumores sobre la nueva BMW F 600 GS 2028 llegaron a mi escritorio, tuve que frotarme los ojos (y limpiar las gafas de ventisca) para creerlo.

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Múnich parece haber encontrado un viejo manual de instrucciones perdido en el cajón de los recuerdos. ¿Qué nos prometen para 2028? Una montura con espíritu puramente 'campero', llanta de 21 pulgadas en el tren delantero (como mandan los cánones del off-road), unos más que razonables 65 CV de potencia y un precio que detiene el reloj en la mágica cifra de los 10.000 euros.

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"En una era donde las maxitrail cuestan más que la entrada de un piso, 10.000 euros por una GS nueva suena a broma pesada o a milagro terrenal."

Menos es (por fin) más

Seamos sinceros: la escalada armamentística de las trails modernas es un despropósito. Nadie necesita 150 CV para sortear un lodazal. De hecho, lo que necesitas es ligereza, una entrega de par lineal y suspensiones de largo recorrido. Si los ingenieros bávaros consiguen mantener esta F 600 GS por debajo de los 190 kilos en orden de marcha, estaremos ante una auténtica devoradora de pistas. Esos 65 CV, probablemente extraídos de un bicilíndrico en paralelo ajustado para la tracción a bajo régimen, son más que suficientes para sacarte de cualquier apuro en medio de Marruecos o en la sierra de tu pueblo.

¿Dónde está la trampa?

Como periodista viejo que soy, el cinismo me obliga a preguntar: ¿dónde recortarán para llegar a esos 10.000 euros? Acostumbrados a que BMW te cobre hasta por el aire de los neumáticos (perdón, 'Air Control Pack Pro'), es probable que hablemos de una dotación electrónica espartana. Y francamente, ¡bendito sea el cielo! Dame un ABS desconectable, un control de tracción básico y quítame los mapas de motor superfluos, las suspensiones electrónicas que cuestan un riñón reparar y los radares adaptativos.

Si BMW de verdad lanza al mercado esta F 600 GS en 2028 bajo estas premisas, no solo estarán canibalizando a sus hermanas mayores; estarán devolviendo la cordura al segmento trail. Paco Pistón aprueba esta iniciativa. Ahora solo queda rezar a los dioses del enduro para que no se quede en un mero 'concept' de salón.